lunes, 20 de julio de 2026

GUERRERA DE LA VIDA (QUINTO CAPITULO)

 

Lo vi en la página online de amistades Madrid, me arriesgue para saber cómo era volver a otro grupo nuevamente. Me gustaba la presentación y lo bien escrito que estaba. La verdad que no tuve quejas ya que tuve muy buena acogida, me aceptaron muy bien la verdad, se portaban muy bien conmigo, hasta había algunos que compartían coche para irnos fuera de Madrid y demás. Salíamos mucho, había muchos planes, tapeos, mercadillos, cine, conciertos cenas, comidas, salas de fiesta, espectáculos, comparábamos lotería en navidad.… El mejor grupo donde me sentía muy querida. Al principio eran todos chicos, pero luego fueron entrando mujeres que no duraban ni un mes. La que más duraba era yo, porque me sentía una igual que ellos. No se cortaban al hablar de sus cosas de pareja o de gustos, e inquietudes. He conocido en ese grupo, gente que merecía la pena y gente loca que saltaba por cualquier cosa. Peleas a través de la pantalla que solo faltaba atravesar el teléfono y darte una hostia con la mano abierta. Jeje. Incluso el administrador era de lo mejor. Cuanto más empezabas a conocerle, era un hombre bueno, sincero y gruñón al mismo tiempo que se lo tomaba todo muy apecho, y muy rencoroso. Aunque había mucha gente que le atacaba mucho, porque había normas en el grupo que más de uno no las respetaba. No hablar de política. Eso estaba muy bien, porque luego discutían tanto que el grupo se calentaba mucho con insultos y audios de malas maneras. Congenie tanto con el y su pareja, que nos volvimos amigos. El siempre me contaba sus cosas, sus secretos, lo que le pasaba con su madre, la estafa que le hizo una pareja del grupo, que creía que eran sus amigos y por fiarse, se la jugaron. Hablábamos de todo, de la gente del grupo, quedábamos para que me recogieran en coche y me llevaban a ciudad de la imagen al kinepolis incluso me invitaron para ir a ver la nueva de terminator… Me llevaron hasta casa para que no me tuviera que buscar la vida en el Metro a esas horas… Eran geniales, Como mis hermanos. También sacaba mucho la cara por el y siempre he guardado todo en mi interior de lo que me contaban, nunca se lo he contado a nadie. Se me da muy bien guardar secretos la verdad. Si me pagasen por cada uno de lo que tengo escondido de los demás, me haría rica y me compraría una casa. Hasta les invite a mi cumpleaños, mi madre y una de mis amigas se vinieron conmigo. Fue el día mas feliz de mi vida. Que conocieran a mi madre y a mi amiga me enorgullecía.

Con el tiempo, me surgieron cosas, como la salud, el acoso laboral, la ansiedad, más trabajo sin apenas librar, mi madre no estaba bien… Y ya no podía quedar tanto como antes. Además, las quedadas coincidían cuando yo tenía que currar, por eso no les veía tanto como me hubiera gustado. A él eso le enfadaba, que porque no quedaba, que no se me veía el pelo, que si ya no quería quedar con ellos… Tampoco le contaba todos mis problemas, hay gente, que no se implica tanto como piensas. En cuanto tienes un problema de lo que sea, a la gente le aburre. Pero en eso era como si le decepcionaras y no era así. Siempre amenazaba con que iba a cerrar el grupo, porque no se quedaba, menos mal que yo no era la única. En ese tiempo el necesitaba un descanso y me dejo al cargo nombrándome administradora, cosa que cuando el volvió, le admití y le puse el cargo y me siguió dejando como administradora. Cosa que me sentía mas orgullosa.  Pero fue pasando el tiempo y unos días antes de navidad quedamos para que nos diera la lotería. El lo hacía de esta manera:

El hacia una lista, con la fecha y el día y la hora para ir a comprar la lotería. Los que quedaban para hacer cola, se apuntaban y para tomar algo después, también había que apuntarse. Seguidamente, tenías que poner al lado de tu nombre los decimos de lotería que querías y hacerle una transferencia, para pagarle esos decimos y cuando ya estuviera todo, quedar para recogerlos.

Pues bien, quedamos todos, íbamos a ir a la kama, es un bar pub muy chulo en chueca y estuvimos esperando. Vi a los chicos y se alegraron de verme, me preguntaban porque no quedaba y demás, les dije la verdad, que se me juntaron tantas cosas que me fue imposible. Después de tanto esperar al administrador y a su pareja, los chicos bajaron a la nieta, que también es un bar donde se come de lujo. Así, que le esperamos. Iban a coger mesa para la cena, pero yo no me podía quedar ya que trabajaba al día siguiente. Entonces vino el administrador todo super enfadado, que donde estábamos que anda que avisábamos, los chavales del grupo, le dijeron que le habían avisado pero el estaba super cabreado y nervioso. No me acuerdo si me dio dos besos, pero le toque la mejilla y me dijo que porque no quedaba más. Le dije lo mismo que me habían surgido un montón de cosas y que me era imposible y me tenía que ir corriendo. Hablo con los demás, y le preguntaron por su pareja. Estaba buscando sitio para aparcar ya que era super complicado en estas fechas encontrar algo. Después, enfadado, se fue sin despedirse y le llamábamos, pero se alejo calle abajo.  Dejarle, les decía, ya se le pasara.

-Bueno chicos, que yo me voy. -Les dije-

 Uno del grupo, al que aprecio mucho me suplicaba que me quedara, pero le dije:

-No puedo cariño yo trabajo  mañana, otro día.

Me dio mucha pena la expresión de su cara, pero, que iba hacer. Entonces fue, cuando nos dimos cuenta de que el administrador cerro el grupo. Ya no estábamos dentro. Algunos de ellos me escribían por privado y yo no sabía que responderles.

 Pensé en abrir el mismo grupo y traerlos a todos de vuelta y así lo hice,  se lo comente al administrador después, pero no se lo tomo muy bien. Había gente que me acusaba de haberle robado el grupo al administrador, pero no era cierto. Otros, estaban encantados de volver. El que antes os dije, al que aprecio mucho, me dijo: 

-¡Loli te quiero!

Pero me equivoque del todo. Creía que hacia bien y fue todo lo contrario. Se buena y te darán todos los palos del mundo. Pensé que el volvería, que solo habría sido un calentón, que lo cerro, pero no lo fue. Dejo de hablarme y yo le escribí para arreglarlo. Le dije todo lo que sentía. Que siempre serán mis amigos, que nunca he considerado el grupo como mío, que pensaba que el volvería…. Siempre los considerare mis amigos. Hoy en día, es muy difícil encontrar amigos de verdad, y tonta de mí, pensé que ellos lo serian. ¿Qué si los hecho de menos? Claro, todos los días, y a los que componían el grupo. Pienso que algún día el me escribirá y si no, espero que piense la amiga que ha perdido. Al final me fui del grupo, y nombré administradores a todos. Era lo mejor que podía hacer.

 Ahora tengo mi propio grupo de amistad y llevo con el, casi 10 años. Estoy muy contenta, porque antes no me valoraba y ahora si desde que conocí a las chicas de mi grupo. Seguimos haciendo quedadas y al menos tengo con quien poder compartir y hablar de todo por lo que he estado pasando. Creáis o no, al menos me entienden porque algunas, han pasado por lo mismo.










 

 

 

GUERRERA DE LA VIDA (CUARTO CAPITULO)

 

Tarde mucho tiempo, en volver a buscar amistades. Solo eran decepciones por todos lados. Nadie acompañaba demasiado y no sabías a quien te volverías a encontrar. Se habían inventado las nuevas tecnologías en los teléfonos móviles y empezaron a aparecer las redes sociales como: Facebook, Twitter, Instagram…  y no nos olvidemos del whatsapp. Hasta había paginas online de amistades para todo. Senderismo, club del libro, juegos… Pues ahí encontré el segundo grupo. Había tanta gente en él, que eran unas 40 personas. Lógicamente no todos hablaban, o quedaban, ya se conocían algunos y compartían gustos y aficiones. En principio, en este grupo, tenías que presentarte decir de donde eras y mandar una foto. Le dije a la administradora que me diera tiempo para mandarla ya que me daba corte enviar mi careto a todos los que no conocía ella acepto si problemas. Aunque el grupo estaba muy bien en cuanto a quedadas y demás, y no todo fue muy bien. Poco duro, creo que un año y medio o así. La administradora que llevaba el grupo, encontró pareja dentro de él y se fue. Dejando el grupo a otra chica con la que tenía más confianza. ¿Qué ocurrió? Pues que el grupo lo cerro, digamos que quiso un lavado de cara y creo otro y aparte creo otro más para las chicas con las que ya conocía y tenía más confianza nombrándolas administradoras incluyéndome a mí. No me hacía mucha gracia pero acepte a ver qué tal iría toda esa movida. Con el tiempo, iba conociéndolas, me caían bien, quedábamos entre nosotras en algunas ocasiones como ir al cine o algún evento.

Pero luego no me gustaba como se llevaba el grupo. Cuando entraba gente nueva, en el general, que la mayoría siempre eran chicos, ellas criticaban y hablaban de lo guapo, feo o bueno que eran algunos, en nuestro grupo, vamos a llamarlo clandestino, porque esa era lo que en realidad representaba el grupo de administradoras aunque ninguna dijera nada.  Era como si el grupo solo estuviera al beneficio de ellas para buscar a un tío y acostarse con él. Me acuerdo que una de ellas hablaba sobre que se había acostado con uno que era vigilante de Prosegur y le llamaba el empotrador. Ese chaval, había durado poco en el grupo, no me extraña, ya que fue visto y no visto. Luego me criticaban a mí porque no paraba de trabajar. En esos años trabajaba en un puesto que me ocupaba la mayor parte del tiempo y apenas tenía tiempo de salir a disfrutar, pero ellas no lo entendían o ni lo entendieron nunca. Os acordáis cuando os dije que me habían criticado porque la vida era salir beber y follar, pues fueron ellas, de ahí a toda esa polémica de buscarse un tío y solo tener sexo de una noche, ni que se estuviera tan desesperada, o le llevaran toda la vida en ello. Pero claro, si no bailas al mismo son que ellas o de cualquiera no eres igual. Al final el grupo se disolvió y yo no quise saber nada más de grupos, otra vez. Seguíamos el contacto entre nosotras después de aquello, pero ya no fue igual y deje de escribirlas, tampoco merecía la pena porque buscaban lo que buscaban y yo no entraba al trapo. ¿Decepcionante verdad? Pues todavía no os he contado lo del tercer grupo donde me metí. Leer atentos, aunque no hay mucho que os pueda contar.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GUERRERA DE LA VIDA (TERCER CAPITULO)

 

Ya fue hora de buscar amistades. Al principio, me daba miedo entrar en algún grupo por todo lo que había pasado. Las preguntas que siempre rondaban en mi cabeza eran, y si no me aceptan tal y como soy.

Como os dije antes, las cosas marcan, pero gracias a Dios, no vuelven a ser iguales. Que yo recuerde, me metí en tres grupos. Antes no existían los móviles con las tecnologías que tenemos ahora, solo nos comunicábamos por Messenger y ahí en un periódico donde se anunciaban muchos anuncios de amistades y ahí es donde las encontré.

Parecían buena gente, éramos todas chicas a parte del novio de una de ellas que a veces venía con ella. Todo súper bien, hacíamos de todas las quedadas posibles, comidas, camping, piscina, sala de fiestas…

Pero todo cambio cuando ya nadie quedaba. Además, fue un momento en el que ya no me apetecía quedar. En primer lugar, me aburría, porque yo no bebo y siempre me tocaba a mí cargar con la borracha del grupo. Lo sé, esta feo llamarla así. Ella tenía muchos problemas y me lo contaba todo, bebía tanto, que no se le entendía la mayoría de las veces. Estaba tan cansada de tener que esperar al metro para irme a casa… Que claro, el problema es que yo no vivo en Madrid y la mayoría si, entonces me tengo que buscar la vida sea como sea en encontrar a tiempo un medio de transporte y me quedaba siempre con ella, mientras ya todas se iban a casa. En segundo lugar, se portaron mal conmigo en varias ocasiones, ya que yo con mi trabajo tan complicado a penas podía quedar y un día, planearon una quedada que no sé dónde fueron ni me importa

 Y me entere por una de ella por casualidad y la pregunte:

- ¿Habéis quedado?

Y la chica me dijo: si

Y yo:- ¡joder anda que avisáis! Que os dije que libraba.

Tampoco preguntaban, ¿cómo pensaban que me tomaría las cosas?

En segundo lugar, Tampoco se portaron muy bien con mi hermana que me la lleve conmigo para que la conocieran y para que se abriera con ellas ya que en esa época era súper tímida. Pero todo fue al contrario, en vez de apoyarla, se rieron de ella y no me sentó nada bien. Una de las chicas me llamo por teléfono pero lo cogió mi madre y la dijo que a ver si lo hablábamos porque se estaban diciendo cosas muy fuertes.

Lo hablamos porque no quería discutir con ella y más o menos lo arregle, pero ya no fue igual.

En tercer lugar: Mi cumpleaños. Para mí la amistad es estar en todo con tus amigos, en lo bueno y en lo malo y en las celebraciones. Sera porque como hable más adelante, en mi infancia, compartía todo con mi mejor amiga. Entonces, llego el día de mi cumpleaños y nadie se acordó de mí. Ni un hola felicidades, ni que los cumplas más. No entendí tanta tontería, hasta que me arte y decidí no ponerme en contacto con ellas nunca más. Eran comportamientos muy raros que no conseguía entenderlas el porqué de tanta gilipollez.

La única que merecía la pena era una chica, de nombre… Vamos a llamarla Adela, que se reían mucho de ella porque se parecía a Ana botella la mujer del ex presidente Aznar y nos hacía gracia, pero yo nunca le decía nada, eran ellas que la chinchaban demasiado y un día quedamos porque la muchacha quería saber que era de mí y porque decidí dejar de salir con ellas. Se lo conté todo, y la dije que no quería decírselo pero que se reían de ella. Ella lo sabía me dijo y se puso casi a llorar. La dije que no merecía la pena que se merecía mejores amigas que esas.  Francamente, me dio lastima, pero no soportaba tanta falsedad en  como la trataban. Había veces que la defendía, pero ellas hacían oídos sordos.

 Después de un año y medio más o menos, me escribió una de ellas, preguntándome como estoy y que no quería perder la amistad conmigo. No la conteste, porque como bien sabéis, una vez te hacen daño, ya no quieres volver a pasar por lo mismo.

 

 


 

viernes, 10 de julio de 2026

GUERRERA DE LA VIDA (SEGUNDO CAPITULO)


Pasado un tiempo, cuando murió mi mejor amiga, (Arantxa) las amistades fueron de mal en peor. Había perdido a una hermana y me encontraba muy vacía. La veía en todas partes y me generaba mucha tristeza. Ella era única, valiente, curiosa, alegre…Siempre me acuerdo más de ella en verano, con la piscina, con el bocata de la merienda, los juegos al escondite, los juegos de mesa, como el Monopoli, Los juegos de cartas, el ir a su casa y dormir juntas y ella venir a la nuestra… Fueron tiempos muy bonitos, hasta que aprendí a crecer sin ella y a veces buscarla, aunque no estuviera y tener la necesidad de contarle las cosas que me pasaban. A veces pienso que hubiera pasado si seguiría aquí, seguro que seguiría la amistad que nos unía, pasarlo bien, estudiar juntas, crecer juntas, seguir siendo unas putas locas sanas que no les daría miedo comerse el mundo, porque ella era así, natural como la vida misma.

 

En mi época de instituto… Bueno, había compañeros de clase con los que coincidí y conocí a otros nuevos. Me fue mal cuando había una feria en el barrio y cuando no cabía en una atracción donde querían subir, ya empezaron los malos comentarios. Que gorda y grande, no me extraña que no coja. Así todo el santo día. Pero ya estaba tan cansada de esos feos comentarios que me daba exactamente igual. Primero, porque tendrías que pelear todo el santo día en justificar una cosa que era cierta, pero a medias. Si, era más grande que una mujer de mi edad y si, estaba rellenita no gorda, tampoco hacía falta restregarlo por la cara.

 

Pero es curioso como esas cosas, nunca las olvidas, aunque se que todo era por pura envidia y porque con los años, aprendes a vivir con ello.

Intente buscar amistades nuevas, pero fue mal, muy mal. Había veces que ser diferente era un impedimento por no beber, no fumar, no meterse coca, ni hierva, ni cogerte una borrachera hasta que no puedas mas.

 

- ¡Con agua no se brinda! Que da mala suerte

¡Tú que sabes! les decía. Siempre igual. Nunca había visto tanto aguante en una persona que se bebía casi la jarra entera de sangría.

 

- ¿No fumas? Pues vaya si lo hace todo el mundo

Eres la rara, la que nunca se divierte por no beber, ni fumar, ni acostarse con cualquier tío que se ve por la calle o en algún grupo de amistad…

Me han llegado a llamar norman bates porque hago lo que me gusta en casa escribiendo y dibujando o porque vivo con mi madre. Menuda gilipollez mas grande. Hay que respetar a la gente.

Una chica de un grupo de amistad me dijo un día:

-En esta vida no es solo escribir y dibujar también hay que salir y follar.

-Claro, les decía yo, ser como vosotras a vuestro son.

Cada uno es como es y punto, hay que ser feliz con lo que os gusta y no ser como otros quieres que seas. Si de verdad la gente con quien os rodeáis les importas, les gustara seas como seas. Si no es así, hay que cambiar de personas que te rodean. Yo lo hice, porque esa gente no me hacía bien.

 




SER FRIKI

 

Hace muchos años, un día como otro cualquiera, iba yo por la calle con mi mente pensativa en otra parte, a mi aire y sin meterme con nadie, cuando de repente, se me cruza una persona, de esas que se aburren y necesitan novedades, repasándome con los ojos de arriba abajo gritándome:

-¡Friki!-alejándose calle abajo-

 

Mi reacción fue de sorpresa, me quede ahí parada, mirándole sin saber que responderle. Nunca le había visto, así, que no le conocía.

La expresión de su rostro, no me daba a entender, que me iba a partir la cara, al contrario, solo me transmitía su burla y asco. Así que pase de él y entonces entendí, porque me grito esa palabra de sopetón.

Ese día, llevaba la gorra de la capitana Marvel. La misma que tenía la actriz Brie Larson en la película y vestía una camiseta del capitán américa, pantalones azules marinos a juego y zapatillas blancas.

¿No está mal no?

Me gusta vestir la ropa que me hace sentir cómoda, ser yo misma, que forme parte de mi personalidad, en combinar colores y temáticas y por lo visto, a este señor no le gusto nada. ¿Sabéis lo que os digo? Tampoco me preocupa es su problema no el mío.

He de reconocer, que en esa época, la palabra Friki, no me gustaba, me sonaba a rareza, a alguien que no tiene vida propia y que siempre está escondido en las sombras jugando a videojuegos o coleccionando cosas en secreto, porque nadie más les entiende. Alguien, que siempre abraza la soledad y se queda sin amigos, porque eres el raro y nadie quiere estar contigo.

Por eso me enfadaba, que me llamasen así porque en mi mente, genero esa explicación, creía que así era yo y no era verdad. Después de pensar y reflexionar y conocer verdaderamente lo que representa y de lo equivocada que estaba, ahora se, que ser Friki, no tiene nada de malo. Así que, a partir de ahora, no cometeré el error de quedarme mirando sin decir nada. Cada vez que me llamen: ¡Friki!

Y os preguntareis… en una situación así, ¿Qué se puede contestar? ¡Buena pregunta!

Imaginaros, que en ese momento ocurre de verdad y os pasa exactamente lo mismo que a mí. Uno o una, pasan por vuestro lado y os llaman Friki, así, de sopetón.  Entonces, es el momento de defendernos.

TOMAR NOTA

OPCION 1

¡Y orgullosa de serlo!, porque las personas como nosotros somos libres y valientes y no nos da miedo expresarnos como queremos. Defendemos nuestras aficiones somos almas creativas y cumplimos nuestros sueños.

 

OPCION 2

¡Y tu eres un reprimido/a que se avergüenza de serlo, esperando a que alguien saque tus recuerdos para limpiarles el polvo del pasado.

¿Qué os parece?

Podéis elegir como queráis defenderos, como mejor os parezca, pero ante todo, siempre con respeto y educación, nunca perdáis las formas. Sacar lo que sintáis dentro de vuestra alma y el corazón. ¡Haceros oír con pasión!, que nada silencie vuestra voz, porque con orgullo, ahora vamos a gritarlo juntos:

                                         

                                         ¡SOMOS FRIKIS!